Indígenas piden créditos para vender productos uniéndose al sector privado

Roma, 13 feb (EFE).- Los pueblos indígenas carecen del acceso al crédito necesario para vender sus productos junto con el sector privado, con el que están dispuestos a asociarse, según un estudio presentado hoy en Roma.

 

La presidenta del Centro para la Autonomía y Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CADPI) y Vicepresidenta del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina (FILAC), Mirna Cunningham, explicó que la "percepción antagónica" entre las empresas privadas y esas comunidades "no es tan real cuando se ven experiencias de trabajo juntos".

 

A partir de una sugerencia del Foro permanente para las cuestiones indígenas de la ONU para explorar mecanismos de relación con el sector privado fue elaborado un informe sobre siete casos de colaboración en varias regiones del mundo.

 

Entre sus conclusiones, Cunningham detalló que los indígenas están dispuestos a integrarse en el mercado "cuando se asegura la protección de su territorio, se respeta su identidad y se valoran sus conocimientos tradicionales".

 

Según el estudio, las empresas han comenzado a relacionarse con esos pueblos como un ejercicio de responsabilidad social corporativa, convirtiéndose luego en una "cuestión de respeto" entre las dos partes.

 

Las experiencias recogidas, dos de ellas en Brasil y Guatemala, muestran que la cooperación internacional ha tenido un papel "facilitador" en el establecimiento de esos vínculos y que el reconocimiento de los saberes tradicionales de las comunidades funciona como un "elemento de atracción para el mercado".

 

Sin embargo, Cunningham apuntó que los pueblos indígenas "siguen sin dar el salto" por la falta de crédito y que la certificación, que permitiría dar valor a sus productos, es un proceso "muy costoso" para ellos.

 

En ese sentido también se pronunció Valeria Bigliazzi, cofundadora de la cooperativa Chico Mendes, que promueve el comercio justo con productores locales de América Latina.

 

Bigliazzi puso el ejemplo de los recolectores de frutos en la Amazonía, que difícilmente pueden asumir sin crédito un trabajo que les lleva hasta diez meses y que les supone, entre otras, viajar en canoa por ríos que son solo navegables por poco tiempo.

 

"Existe un mercado que no somos capaces de abastecer de forma suficiente", a pesar de que esas actividades aumentan los ingresos de los productores hasta un 30 %, sostuvo la responsable de la cooperativa.

Fuente: EFE

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