Latinoamérica es un continente eminentemente indígena. Países como Guatemala, Perú, Ecuador, Bolivia y México tienen, sin duda alguna, rostro indígena. Y aunque durante mucho tiempo estos rostros han permanecido invisibles a los ojos de la historia, esta situación ha comenzado a cambiar.
Descendientes de las culturas y civilizaciones prehispánicas, los Pueblos Indígenas hoy en día se sienten orgullosos de sus raíces, su cultura y, en definitiva, de su identidad, y así lo reivindican.
Pese a todo, y por increíble que parezca, aún se ignora con exactitud cuántos son y cómo viven. Ante esta situación, “disponer de información pertinente, oportuna y de calidad sobre pueblos indígenas”, tal y como señala la Declaración de Brasilia (2004), se ha convertido en una tarea prioritaria para el Fondo Indígena.
Conocer el estado y grado de desarrollo real en el que se encuentran los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe ya no será una misión imposible, gracias a la iniciativa del Fondo Indígena de crear el Sistema de Información de Pueblos Indígenas (SIPI).
Diseñado y desarrollado para contribuir a mejorar el acceso y la calidad de recursos de información para los Pueblos Indígenas, el SIPI comprende una iniciativa sin precedentes: la generación de indicadores más precisos para identificar con mayor pertinencia la situación social, económica y cultural de la población indígena.
El SIPI contribuirá a fortalecer el diálogo intercultural entre los principales actores del desarrollo indígena, así como a visibilizar la problemática de los Pueblos Indígenas. En última instancia, el SIPI también posibilitará y garantizará la participación efectiva de los propios indígenas en el diseño de políticas y estrategias de desarrollo y en los procesos de toma de decisiones.
El SIPI es un sistema muy ambicioso y tiene alcance regional. La primera reunión que se realizó para conformarlo tuvo lugar en Quito, Ecuador, en agosto del 2003. A este encuentro acudieron representantes de diversas instituciones y centros, así como de organismos internacionales y organizaciones indígenas, los cuales conformaron una Red de Instituciones Asociadas al SIPI.
Aparte de revisar las experiencias que mayores avances demostraron en el estudio de indicadores sociodemográficos para Pueblos Indígenas, en aquella primera reunión se analizó la estructura del Programa SIPI y su estrategia operativa. También se determinaron las primeras tareas de la Red de Instituciones Asociadas, así como las primeras acciones a corto y mediano plazo.
Este periodo de diseño del SIPI ha abarcado las gestiones 2004 y 2005. Cabe destacar que una característica diferencial de su metodología consistió en contemplar la presencia activa y prioritaria de representantes indígenas que orientaron con mayor pertinencia sociocultural la elaboración de indicadores.
También es importante mencionar que en el año 2005 se conformó un Equipo Gestor del SIPI, el cual formuló un plan de trabajo para el bienio 2005-2006. Si bien en un principio las expectativas consistían en trabajar indicadores de cuatro países de la región, en la actualidad ya se está avanzando en la elaboración de los indicadores de 11 países.
El SIPI cuenta con varios componentes, que mucho más allá de complementarse unos con otros, permitirán lograr efectos sinérgicos. Se trata de los siguientes componentes:
Tomando como referencia la información oficial censal de los países miembros del Fondo Indígena, este componente se basa en la sistematización de indicadores y categorías sociodemográficas para Pueblos Indígenas, así como en la generación de bases de datos sistematizados.
Los criterios de construcción de estos indicadores son culturalmente apropiados y provienen de los propios Pueblos Indígenas.
Este componente consiste en representar gráficamente los datos censales y facilitar así una lectura visual de la información.
Cabe destacar que esta representación proporcionará información desde el ámbito general al local. De esta manera, el SIGPI permitirá ver, por ejemplo, cuál es la composición étnica de la región latinoamericana, de un país, de una ciudad o de un barrio.
Mirar es desarrollo desde la óptica propia de los Pueblos Indígenas y elaborar, desde esta perspectiva, indicadores que determinen su grado de bienestar o desarrollo es el pilar fundamental del SISCPI.
Medir cuestiones relativas a la realidad de los Pueblos Indígenas, como su situación de pobreza y exclusión, el grado de desarrollo organizacional, la salud y la educación o la herencia cultural bajo una perspectiva alternativa a las tradicionales metodologías de medición del desarrollo, es la función de este componente.
La tecnología al servicio de las personas. Ese es el espíritu de este componente, que pretende el desarrollo de aplicaciones informáticas para la creación de bases de datos y de una red regional de intercambio sistemático y permanente de información entre colaboradores.
De esta forma, la tecnología no es un fin en sí misma sino un instrumento para lograr el desarrollo. Así por ejemplo, la formación de capital humano y capital social son los puntos clave de la Red Indígena, donde sus miembros -organizaciones indígenas e instituciones gubernamentales entre otros- mantendrán una relación equilibrada y simétrica de mutua colaboración y aprendizaje.